Laura Perez: “Algunos retos de integración vinieron marcados por el rechazo y el juicio de mujeres, no de hombres”

May
04

Laura Perez: “Algunos retos de integración vinieron marcados por el rechazo y el juicio de mujeres, no de hombres”

Al terminar el bachillerato, Laura Perez pensó en estudiar desde medicina hasta ciencias políticas, sin embargo; su pasión por la informática pudo más. Hoy, después de contar con más de 14 años de experiencia en el sector de las TIC, ella asegura que encontró su verdadera vocación en la tecnología. La líder del equipo técnico de Typeform hoy nos cuenta más detalles sobre qué significa ser una mujer en tecnología, cuáles son los paradigmas que aún existen en la sociedad y cómo el cambio se logrará por medio del impulso de la igualdad en las nuevas generaciones.

 

  1. ¿Por qué elegiste orientar tu carrera al área de sistema e informática? ¿Tus padres, familiares y amigos se sorprendieron cuando les contaste tu decisión de seguir esta especialidad?

La verdad es que no tenía muy claro qué estudiar al salir del bachillerato. Siempre me habían gustado mucho la ciencia y la tecnología, sin embargo, se me daban mejor las letras. Para cuando acabé el instituto, en mi cabeza había una amalgama de deseos. La medicina me había gustado desde pequeña, pero al crecer, me di cuenta de que quizás no estaba dispuesta a pasar por todos los desafíos y sacrificios que esta carrera suponía. Allí me encontraba, teniendo que decidir qué hacer con mi futuro, y sin nada claro.

Como comento, me gustaban muchas cosas, las ciencias políticas pasaron por mi cabeza, la informática había estado presente en mi casa toda la vida (Mis primeros recuerdos son juguetear con un Amstrad CPC664) y la naturaleza me tiraba mucho, me encantaba pensar en que algún día podría trabajar para ayudar a preservarla. Tuve la suerte de encontrarme con un par de buenas profesoras en el instituto: Una que me aconsejó que me tomara un descanso de estudiar y me fuera a algo “más práctico” como una FP, pero que me sacara la Selectividad, por si me replanteaba la universidad en algún momento; La otra profesora me dio apoyo en la parte de tener las ideas claras, de conseguir lo que me propusiera y me ayudó mucho con el inglés, que en aquella época, me costaba bastante. A día de hoy, aún me acuerdo muchas veces de las dos, ya que creo que sus consejos y guía fueron muy importantes para las decisiones que tomé luego.

“Fue mi padre quien introdujo la informática en casa, quien desde pequeña me tenía sobre las piernas mientras él hacía pequeños programitas en BASIC. Mi madre, por otro lado, nunca se extrañó frente a un ordenador (y con el tiempo ha llegado hasta a hacerse su propio blog)”.

En cuanto a mis padres, familiares y amigos… Mis padres siempre me han apoyado y dado soporte. La verdad, es que fue mi padre quien introdujo la informática en casa, quien desde pequeña me tenía sobre las piernas mientras él hacía pequeños programitas en BASIC. Mi madre, por otro lado, nunca se extrañó frente a un ordenador (y con el tiempo ha llegado hasta a hacerse su propio blog) y cuando nació mi hermano… Bueno, ya fuimos dos para jugar con el ordenador y las consolas. Mi pareja, de hecho, es también informático. También fue muy natural con el resto de mi familia, nunca nadie lo mencionó como algo extraño.

Respecto a los amigos, la cosa fue un poco diferente. Siendo niña, existía el apogeo de las consolas y “maquinitas varias” (Como esas inolvidables para jugar al Tetris) pero sí que es verdad, que solían usarlas más mis amigos. De hecho, yo siempre había sido más de coches, juegos de manualidades, de ciencia y “Playmobil”, mientras que la mayoría de mis amigas (Debo admitir que tenía más amigos que amigas) se decantaban por las muñecas, carritos y las “cocinitas” (Aunque recuerdo haber tenido una simpática olla a presión de juguete, con la que también jugaba mucho) La verdad es que nadie me marcó nunca con qué debía jugar, creo que eso fue muy importante. Esta diferencia de gustos se agudizó al llegar a la adolescencia, mis amigas estaban más por los complementos de moda, las revistas juveniles y los chicos. Yo también estaba con los chicos, pero para hablar de los últimos cómics de Dragon Ball o de lo chulo que era el nuevo juego de Playstation o la nueva aventura gráfica de PC. Por el camino encontré un par de amigas interesadas en algún juego de ordenador o consola, pero creo que éramos más la excepción que la regla.

  1. Mientras estabas estudiando, ¿cuántas compañeras tuviste en el instituto?

Pues durante bachillerato, me acuerdo que hice un cambio curioso y fue muy visible: Estudié primero de tecnológico y como comentaba antes, no conseguía decidirme por una opción, así que en segundo me pasé a científico (Permitían hacer ese cambio gracias a la similitud de materias) En el primero, el ratio de chicas en la clase debía ser 3 respecto a unos 25 chicos. En el segundo, la cosa pasó a más o menos la mitad, me atrevería a decir que había incluso alguna chica más.

La especialidad de informática tiene ratios de mujeres bastante más bajos (4 o 5) que el de los hombres (15 o 20). Por otro lado, era curioso, pero la tasa de éxito, solía ser más masculina que femenina (Vi varias compañeras dejando los estudios en el primer año o estudiando informática “porque daba trabajo” más que por pasión) Al volver a la universidad (En una carrera de ciencias) La cosa volvió a compensarse, más o menos a partes iguales.

  1. Desde tu experiencia en empresas como Typeform, King, Inycom, entre otros; ¿cuál crees que es la percepción que tienen las empresas sobre las mujeres que trabajan en el rubro de la tecnología?

Es una pregunta difícil, ya que es intentar entender una percepción sin quizás tener todos los datos. Desde mi punto de vista, diría que la percepción general es que hay pocas mujeres en el sector (un sector ya de por sí complicado porque cada vez hay más demanda) pero que además la cosa se complica incluso más cuando intentas añadir el factor de diversidad de género.

No concretamente para las empresas mencionadas anteriormente, pero en general para todas las que quieren ser más diversas, debe ser un tanto frustrante, también peligroso no caer en que un objetivo de tipo social y cultural se convierta en una simple campaña de marketing. Creo que son también este tipo de empresas las que han ayudado a iniciar un tipo de revolución que va lenta (quizás demasiado) pero segura, intentando dar equidad de oportunidades. Nos queda un larguísimo camino por delante, lleno de prejuicios, barreras culturales, etc. Pero creo que se están sentando las bases del cambio a través de este tipo de empresas. El primer paso para resolver un problema, es darte cuenta de que lo tienes y el segundo, tener la voluntad y empezar a trabajar para hacer algo al respecto.

“Nos queda un larguísimo camino por delante (…) Pero creo que se están sentando las bases del cambio”. Laura nos comparte una mirada sobre el futuro de las #womenintech.

  1. ¿Existe diversidad de género en tu actual equipo de IT?

La verdad es que no, soy la única mujer del equipo.

  1. ¿Puedes compartir algunas anécdotas relacionadas al rol de la mujer y la ciencia durante tus 12 años de trayectoria en el sector de las TIC?

Bueno, la primera sería relacionada con el ratio de mujeres de nuestro equipo en Typeform. Puedo hablar con conocimiento de causa cuando digo que la razón en este caso es la falta de candidatas. Desde que creamos el departamento de informática, hemos llegado a cerca de 200 candidatos, y de ellos sólo 2 eran mujeres. Una, resultó estar más interesada en aprovechar la aplicación para intentar vender los servicios de su empresa de consultoría que en el puesto y la otra, era una chica que quería empezar en el mundo de la informática presentándose a una posición bastante senior y además, que requería venir desde otro continente.

Me considero una persona con gustos bastante diversos, pero me ha pasado algunas veces que al proponer una actividad de “team building” con compañeros de antiguas empresas, me quedaba sola al decir que no me apetecían unos “karts” o unos quads. Automáticamente, me decían que si prefería un spa o ir a pintar, y parecían confusos al decirles que por quién me tomaban… La cosa se arreglaba con un buen scape room o un divertido laser tag. Que seas mujer y no te apasionen los coches, no implica que no te gusten otras actividades movidas.

“Es divertido ver la reacción de algunos hombres cuando se dan cuenta de que no tienes pelos en la lengua. Que seas una mujer no significa que tengas que hablar con más pudor de ciertos temas”.

  1. Desde tu punto de vista, ¿es positivo, negativo o neutral ser una mujer en tecnología?

Si tuviera que escoger un adjetivo, diría que es complicado. Supongo que depende mucho también de los entornos en los que te muevas, pero yo he vivido los dos extremos: El negativo en el sentido de sentirme aislada e incluso sola en algunos casos, y el positivo de poder dar una visión diferente dentro del equipo o incluso ser tratada con admiración. La mejor parte, es que puedes llegar a conectar con tus compañeros de una forma diferente y con eso, crear dinámicas de equipo nuevas.

  1. ¿Qué opinas de los estereotipos ligados al mundo de la tecnología que aparecen en las series o películas?

Creo que hemos pasado por los extremos en que la mujer técnica tenía que ser un desastre y poco arreglada; en el que tenía que ser básicamente un hombre con pechos o el de la secretaria perfecta que está para ayudar al héroe. Nos hemos movido a través del espectro de posibilidades, y espero que poco a poco se vaya normalizando, por ejemplo, en películas y series en las que no haya una sola mujer en el grupo, si no varias y con distintas habilidades, personalidades y físicos. Esto se empieza a ver por ejemplo, en algunos videojuegos.

  1. Actualmente las mujeres implicadas en temas de tecnología aún representan la minoría, ¿por qué crees que se da esta situación? ¿cómo se puede revertir esta situación?

Creo que es una mezcla de distintas razones: La cultura del “eso es de hombres”, el que hasta hace poco una mujer técnica tenía que luchar contra muchísimos tópicos e incluso juicios por sus elecciones (Aún es así, pero quiero pensar que cada vez menos) Y en general, el papel secundario que ha jugado la mujer en muchas sociedades. Hace por ejemplo 100 años, muchas mujeres no tenían siquiera la oportunidad de estudiar, ya no hablemos de estudiar carreras técnicas. Durante mucho tiempo, a la mujer se la ha reducido al papel de madre y cuidadora, sin darle la opción de elegir si eso era todo o lo único que quería ser. Este tipo de pensamiento llevó a ningunearla en muchos campos, por ejemplo, la ciencia. Si reflexionamos sobre científicos/as , inventores/as , etc. que estudiamos en el colegio, nos daremos cuenta que la mayoría solían ser hombres. En conjunto, creo que lo que hemos vivido hasta ahora, ha sido el resultado de todo esto en conjunto, la mujer no había tenido las mismas posibilidades que los hombres. En nuestra sociedad, esto empieza a cambiar con las nuevas generaciones, que poco a poco son más igualitarias, aún queda mucho trabajo, y más aún en otras culturas, pero vamos por el buen camino. Para mí, la base de todo pasa por la educación: Hacer a la mujer participe en la historia, explicar el papel que tenían incluso en sociedades que las omitían y entrar más en detalle en figuras a las que normalmente no se tiene en cuenta por estar a la sombra de un hombre. Todo esto debería llevar en unos años a un proceso de normalización y equidad.

“En nuestra sociedad, esto empieza a cambiar con las nuevas generaciones, que poco a poco son más igualitarias, aún queda mucho trabajo, y más aún en otras culturas, pero vamos por el buen camino”.

  1. ¿Cómo podemos hacer posible que la tecnología, la programación o la informática sean vistas como profesiones “cool” o “atractivas” para las próximas generaciones de mujeres?

Implicándolas desde pequeñas. Normalizando que a las niñas, chicas y mujeres nos gusten las ingenierías, la tecnología o aprender cómo funcionan las cosas, sin necesidad de que seamos más o menos masculinas, sin influir nuestras inclinaciones sexuales y teniendo en cuenta que a nivel intelectual y de habilidad estamos igual de capacitadas que cualquiera de nuestros compañeros masculinos. El apoyo de los hombres también es importante, no porque lo necesitemos como mujeres, si no porque es una normalización que necesitamos como sociedad. Más diversidad en los equipos, suele dar mejores resultados. Creo que las mujeres de por sí, también tenemos un papel crucial: El de no juzgarnos. Algunos de mis mayores retos de integración siendo adolescente, vinieron marcados por el rechazo y el juicio de mujeres, no de hombres.

  1. ¿Alguna tendencia tecnológica que quieras compartir con nosotras?

Los MOOC (Cursos abiertos masivos online) creo que son un agente esencial en futuro de la educación. En combinación con Internet pueden hacer la formación superior muchos más accesible para personas que normalmente no se la pueden permitir o simplemente, no pueden acceder a ella fácilmente.

Por otro lado, el uso de las nuevas tecnologías con fines médicos. Hace menos de 10 años las impresoras 3D nos parecían ciencia ficción. Hoy se han convertido en una realidad con la que se pueden salvar incluso vidas imprimiendo órganos y diferentes tejidos.

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